
"Se responderá que el druidismo, que parece haber profesado esa doctrina de un Dios a la vez bueno y malo, implicaba una casta sacerdotal. Sí pero es cada vez menos seguro que los druidas fueran sacerdotes en el sentido que actualmente damos a la palabra, es decir, intermediarios entre el Creador y las criaturas. Parece más bien que los druidas fueron iniciadores, guías espirituales e intelectuales, consejeros, "gurús" en alguna forma, lo que no era de ninguna manera contradictorio con el papel de hombre-medicina, de "mago", de profeta.
En ningún texto literario irlandés o galés, en ningún texto griego o latino, aparecen los druidas como sacerdotes en el sentido actual del término; no son sino los interlocutores privilegiados de unos y otros, que participan a la vez del mundo divino y el mundo humano. Y si los monjes irlandeses son verdaderamente herederos legítimos de los druidas, son de la misma naturaleza y cumplen la misma función; la única diferencia es que están revestidos de nuevos poderes debidos a la filiación apostólica, pero, ¿están esos poderes claramente definidosen aquella época? Eso está por demostrar."
Extraido de la obra de Jean Markale, El Cristianismo Celta.